La reversión de la vasectomía es una opción viable en la mayoría de los hombres y en cualquier momento, pero el tiempo transcurrido desde la vasectomía puede repercutir sobre la probabilidad de éxito del procedimiento.

El tipo de cirugía que requieres para lograr revertir la vasectomía también marca una diferencia. Además, es importante tomar en consideración otros factores que pueden afectar la fertilidad, como es la edad de tu pareja.

El propósito de revertir la vasectomía es permitir que los espermatozoides lleguen al semen desde los testículos. Existen dos maneras de realizar la reversión de la vasectomía: la primera es una reparación más simple, llamada vasovasostomía, en la que se vuelven a unir los extremos de los conductos deferentes (conductos que transportan los espermatozoides al semen desde los testículos y se separan durante la vasectomía)

El segundo procedimiento, conocido como epididimovasostomía, es más complejo e implica conectar los conductos deferentes directamente al pequeño órgano ubicado en la parte posterior de cada testículo que contiene los espermatozoides y se llama epidídimo.

La recuperación después de la reversión de la vasectomía es similar a la de la vasectomía misma. Por lo general, se restringen las actividades durante varias semanas para permitir que todo sane.