Una ureteroscopia es una técnica utilizada para observar el interior de los uréteres. La ureteroscopia consiste en la introducción de un tubo largo (ureteroscopio) que lleva en su punta una luz y una cámara de vídeo, a través de la uretra. Mientras se introduce, las imágenes son visualizadas en un monitor de televisión. El ureteroscopio llega a la vejiga y se dirige hacia el uréter que se desee explorar, penetrando en su interior.

¿Cuándo se solicita una ureteroscopia?
La ureteroscopia se solicita en:

  • Pacientes con estrecheces o piedras enclavadas en el uréter. Las piedras (cálculos de riñón) pueden ser extraídas mediante una especie de cesta que atrapa al cálculo y lo saca hacia afuera. En otras ocasiones el ureteroscopio lleva un láser con el que puede romperse la piedra en pequeños trozos, los cuales posteriormente salen fácilmente con la orina.
  • Pacientes con sangrado con la orina (hematuria) en la que se desconoce su causa.
  • Pacientes con infecciones urinarias de repetición.
El médico que realiza la ureteroscopia debe conocer las enfermedades importantes y las medicaciones que toma el paciente para poder determinar si la prueba está contraindicada o no.